Un as bajo la manga

¿Sabes? Los mejores días no están planeados. Salen sin más. Sin pensarlos. Dejándote, como quien dice, llevar. No hace falta mucho. Solo un poco de buena compañía. Y más vale calidad que cantidad.

 

Una conversación que abra fronteras y despierte carcajadas. Un abrazo informal. Miradas cómplices. Un brindis por todo lo que está por venir. Que es incierto. Si. ¿Y qué? Somos jóvenes. ¿A qué tanta preocupación? ¿A qué tanto miedo?

 

Que la vida no se acaba el lunes ni en el escritorio. Que tu trabajo no determina quién eres. Sé el mejor. Si. El mejor Tú que puedas ser. No hagas caso de la gente que trate de aconsejarte desde la superioridad. El mejor maestro es el amigo. El que sabe (y no pretende) que puede aprender tanto de ti como tú de él.

 

Busca a esa gente. Es muy valiosa. Gente que esté dispuesta a todo. Y, sobre todo, que jamás les falten las ganas. No importe el día o el tiempo que haga fuera, ellos siempre querrán ver el lado bueno. Esa es gente que merece la pena.

 

No te juntes con quien critica demasiado. Quien está hablando continuamente mal de los demás, pues ten por cierto que hablará mal de ti también. Quiéreles. Seguramente lo están pasando mal.

Brinda por la vida. Por todas las sorpresas que aguarda. Cree en el Amor. Lo único capaz de hacer rebosar a un corazón. Cree en el tiempo. En la esperanza. En la paciencia. Y en el sufrimiento, pues jamás se ha logrado algo grande sin tropiezos.

 

Aprende del sabio. Escúchale. Y presta atención a las correcciones. Avanzarás mucho más rápido. Eres joven. Absorbe todo lo que puedas absorber.

 

Muévete. Ábrete. Habla. Pero, sobre todo, escucha. Interésate. Y piensa bien a qué y a quién dedicas tú tiempo. Ahora es el momento de invertir. De apostar fuerte. Que tengas la certeza de que en unos años no te lamentarás.

 

Lo que cuesta, el esfuerzo, te hace grande. Y recuerda: siempre hay luz.

 

Salta al vacío sin temor porque has nacido con un as bajo la manga. Y que te conste que, llegado el momento, esa carta se revelará. Y quien la juega, siempre gana.

Un comentario en “Un as bajo la manga

  1. ¡Me encanta! Tienes toda la razón, arriesgarse siempre merece la pena y somos demasiado jóvenes como para quedarnos con las ganas. Me ha encantado regresar por aquí y leerte, es increíble el sentimiento de motivación que has logrado transmitir con este post.

    ¡Un abrazo!

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